lunes, 14 de octubre de 2013

El FMI prepara el camino. Quita del 10% de la riqueza de las familias para reducir la deuda de los estados




Simpático el último informe Fiscal Monitor del FMI. Después de filosofar sobre que impuestos deberían o no aumentarse para que los Estados pueden reducir su deuda a niveles sostenible, en la última página del informe (página 48), encontramos la propuesta que todo gobernante esta deseando aplicar, el santo grial, para hacer borrón y cuenta nueva y poder volver a seguir engordando la maquinaria pública para uso y disfrute de amigos, parientes y conocidos.

El FMI lo define como “capital levy” o impuesto sobre el capital. Entre nosotros para que nos entendemos lo podemos dejar en una confiscación de la riqueza. Dice el FMI que una de las opciones para llevar otra vez la deuda pública a la senda de la sostenibilidad, es decir a los niveles que tenía en 2007, es aplicando un impuestos excepcional sobre el capital o la riqueza de las familias. Para ser más concretos o específicos, estiman y cuantifica por ejemplo, que en Europa sería necesario aplicar una quita del 10% sobre la riqueza de los hogares para llevar a la deuda de los países a los niveles de 2007.

El FMI también revisa experiencias similares pasadas y encuentra que las confiscaciones excepcionales de riqueza fueron comunes en Europa tras la primera guerra mundial y en Alemania y Japón tras la segunda guerra mundial. Por desgracia no fueron muy eficaces porque dejaron demasiado pasar demasiado tiempo entre que se anunciaron y se ejecutaron permitiendo a muchas familias ocultar sus fortunas.

Así que con la lección aprendida, la próxima gran confiscación, deberá hacerse con nocturnidad y alevosía. De momento ya tenemos el alentador ejemplo de Chipre, país de la zona euro con parte de los depósitos confiscados y en el que de momento sus políticos no han tenido que salir en volando en globo por la indignación de la población. Así que ya tenemos un amable y reciente precedente que puede ayudar a los gobernantes a alzar el Santo Grial. Sólo hace falta que el FMI los siga animando y acabarán pensando que es una excelente idea.


http://www.gurusblog.com/archives/fmi-prepara-el-camino-quita/14/10/2013/

miércoles, 9 de octubre de 2013

Mercadona cambia mas de 1800 productos españoles por otros extranjeros de peor calidad.

La empresa española ahora importa el aceite de oliva de Marruecos, compra las naranjas en Argentina, las calabazas en Panamá, la leche en Francia y Portugal y la chufa en países africanos.





Naranjas de Argentina, aceite de Marruecos
Como podéis comprobar en la imagen, Mercadona, a pesar de ser una empresa “netamente” española y valenciana, no tiene ningún problema en saltarse a los agricultores de su tierra e importa directamente las naranjas de Argentina durante todo el año, saltándose la temporada de naranjas valencianas.
Además, el aceite de oliva Hacendado, de muy baja calidad, lo envasa Sovena, una compañía ubicada en Portugal cuyo principal accionista es Roberto Centeno, casado con una hija del señor Roig. Este mismo Roberto Centeno ha comprado miles de hectáreas de olivares en Marruecos para Roig, que se preocupa mucho por el futuro de España y se atreve a opinar de cómo hacer las cosas públicamente, pero no se corta un pelo a la hora de llevarse la producción del aceite a Marruecos y su envasado a Portugal.
Una parte del aceite se importa desde Túnez. La consecuencia es una evidente reducción de calidad para ofrecer precios bajos. Tal y como ocurre con el pescado o con la progresiva eliminación de la charcutería tradicional de corte al momento para dejarla sólo en una charcutería de paquete con un menor coste en todos los sentidos. Lo mismo pasa con la fruta, que se vende a granel y es de mucha peor calidad. Otro tanto ocurre con los cereales, fabricados en Francia.


Calabazas de Panamá
Mercadona tampoco le hace ascos a importar calabazas de Panamá, pero tal vez el caso más paradójico se da en la sección de pescadería. En Vigo, el primer puerto de Europa por volumen de pescado descargado y que gestiona casi la mitad de la pesca en España, el pescado que se ofrece en los supermercados Mercadona no es fresco y, desde luego, no es gallego. En su mayoría se trata de pescado congelado procedente de África o América del Sur. Lo mismo pasa con los mejillones y las almejas, que en su mayoría son importados desde Chile, Francia o Marruecos.
Leche francesa y portuguesa

Mercadona es la cadena con mayor importación de leche extranjera (sobre todo francesa y portuguesa) y la envasa como si fuera española. Se trata, pues, de una materia prima que entra en España a muy bajo precio y que Mercadona utiliza en sus puntos de venta como producto reclamo, a poco más de 50 céntimos el cartón, cuando la realidad es que los costes de producción de la leche y toda la cadena transformadora superan ampliamente ese precio. Esa venta por debajo del coste real obliga a las empresas que compran la leche en España a pagar menos en origen si quieren competir con las marcas blancas. Se trata, pues, de una competencia desleal que obliga a cerrar las empresas que no entran por el aro. De hecho, en Galicia, Mercadona veta en sus supermercados marcas gallegas como Río y Larsa.


Chufa Africana
Lo mismo sucede con la chufa de la Denominación de Origen de Valencia, con los turrones de las Denominaciones de Origen de Xixona y Alacant o con un producto tan básico como el arroz. No estamos hablando de cualquier producto. Hablamos de productos estrella de la región de la que Mercadona es originaria. Todo producto con Denominación de Origen y que puede “obligar” a pagar más a los productores es eliminado de los estantes para así permitir la entrada de productos extranjeros más baratos.
El caso de la chufa es muy representativo, ya que Mercadona vendía entre el 40 y 50% de toda la horchata que se vende en España, con lo que la eliminación de la chufa valenciana de los estantes supone una condena a muerte para los pequeños productores. De esta forma, se trae chufa africana a bajo coste, cuya calidad no tiene nada ver con la chufa valenciana.


Pipas de China y patatas de Israel
Las pipas de girasol que vende Hacendado en sus variedades “gigante” y “aguasal” provienen de China y de Argentina. Algo realmente ilógico porque de todos es conocido la cantidad de campos de girasol que abundan en España. Lo mismo sucede con las patatas, que en su variedad “vivaldi” provienen de Israel.


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